lunes, 6 de junio de 2016

Antigûedades 25.03.2007

Industrias nuestros cuerpos.
Con la primera revolución lo descolamos todo. Meses en los que mi horizonte eran tus rodillas y el tuyo mis pezones. Se nos olvidó que existían las calles y los presidentes. Y pintamos todas las paredes con historias de colores. "Oi! the arrase" le puso la banda sonora a nuestras manos que vivían en anarquía. 
Pero un día granizó tanto que se construyeron muros y de intentar atravesarlos nos cansamos juntos y lo dejamos pasar.
De vez en cuando, retomamos lo antiguo. Ahora está de moda volver atrás, lo vintage le llaman. De tanto uso a nuestro antojo, tanto si te he visto no me acuerdo y si te desvisto tampoco, acabó siendo explotación. Y nos explotamos. Y explotamos con nosotros.
Ahora, cada vez que veo los restos de pintura en mis zapatos me acuerdo de ti, ni que hubiéramos pintado algo juntos.

lunes, 16 de mayo de 2016

XVI.

Quiero que me abraces. Cómo tú quieras. Con los brazos, con la boca o con las piernas. Te dejo elegir. Lo único que quiero es que me abraces tan fuerte que me dejes sin aliento. Quiero que me arranques suspiros, que me robes respiros, que me aceleres, entrecortes y detengas la respiración. Y si ves que puedes, también el pensamiento. Que ningún poro de mi piel se quede sin rozar tus dedos.
No quiero que me des tu vida, sólo que me acompañes a comprobar que estamos vivos.

jueves, 14 de abril de 2016

Yo.

Yo necesito las discrepancias y el error, soy de las que a veces no aplauden y otras dan la vida sin que se la pidan. Olvídate de los planes, sigue pensando como te da la gana. La libertad no la cambio por nada.

viernes, 18 de marzo de 2016

Ajustes.

Soy mujer, sí, nací mujer hace 24 años y tengo la cintura más fina, la cadera más marcada y los senos más pronunciados que los hombres, igual que existen pelirrojos, rubios y morenos.
Sí, cada mes mi organismo se prepara para reproducirse y ser madre.
Sí, soy mujer y parece que eso me otorga una mayor sensibilidad frente a la fuerza que caracteriza a los hombres, aunque las generalizaciones son un invento.
Sí, soy mujer y parece que debemos depilarnos. Ellos, en cambio, están más bonitos con barbas que cuentan historias.
Somos iguales por naturaleza pero se nos ha distinguido en sociedad.
Menos mal, que esa naturaleza es más fuerte y nos ha dado las mismas piernas para correr, unos brazos que nos permiten aferrarnos a otros cuerpos, unas manos que utilizamos para escribir cuando se nos viene en gana, las mismas cabezas que piensan, se tranquilizan y se vuelven locas continuamente y sobre todo, nos ha dado la misma boca para quejarnos ante las injusticias. 

¿Por qué hace falta ajustar?
Porque hace años ni siquiera se podría imaginar llegar a donde estamos ahora y todavía falta mucho por hacer, porque siguen muriendo muchas mujeres asesinadas por sus maridos, porque la ley del aborto no es algo con lo que se pueda jugar a cara o cruz cada ciertos meses, porque seguimos aguantando que nos griten por la calle, porque según la publicidad nuestra estética es lo que tiene que preocuparnos, porque sigue habiendo mujeres que no cumplen sus sueños porque “son las que se tienen que quedar en casa”, porque también habría muchas más grandes mujeres de la historia si hubieran podido estudiar antes, porque si trabajamos lo mismo tenemos derecho a lo mismo, porque  no "hay una gran mujer detrás de cada gran hombre", sino que somos grandes todos de la mano, porque libertad e igualdad están en femenino porque también son para nosotras y, sobretodo, porque todo esto no se habría planteado ni imaginado antes si no hubiera existido la primera feminista y eso, no se puede pasar por alto.
Ahora, al lado tuyo, existen millones de hombres y mujeres se están uniendo para que no se nos olvide esa naturaleza común, y eso, eso es feminismo.

miércoles, 24 de febrero de 2016

Pandora.

Metí el dedo en mi globo de chicle y salió un árbol.
Era marrón como el jengibre y con patas de gallo que había cantado ya muchos amaneceres. Era raro, nunca había visto un junco marrón, pero bueno, hoy en día las bombas existen y a nadie le extraña. 
Paseando me encontré con el Templo de Debod lleno de cabezas "amordazadas" protestando por la reciente censura en el mundo del arte y entonces, me dí cuenta que se me había olvidado recordar el 15M con el corazón y no desde el odio. Quizás no encajamos poque no somos cajas.
Que no me cuadriculo en vuestro mundo creado sin preguntar.
La caja de pandora ahora era la goma de mascar, que dice que allá dónde estemos, debemos mecernos con el viento. De una cosa siempre sale otra. Mientras me rascaba la nalga izquierda me dí cuenta que se me había olvidado ir a votar este año. Votar: "emitir un voto". Quizás no arreglamos nada porque esto no va por reglas.
Que me quemo. Que las fotos de los libros de historia con campos de concentración, se podrían sustituir con las de refugiados del ahora y al revés. Y de eso no se habla. Y me quemo más.           
Que puede que no haya cambio porque seguimos siendo los mismos.                    
No sé, desbarajustémonos. Que si algo llega a arder sean esta vez nuestras manos las cerillas.



Cerillas que enciendan ideas.


Pink Floyd, "Another brick in the wall"


jueves, 11 de febrero de 2016

martes, 2 de febrero de 2016

Hoy.

Hoy volví.
Volví a tocar cada una de las partes de tu cuerpo con la yemas de mis dedos ya vacías de inseguridad.
Hoy te volví.
Te volví a rozar lo blanco y también lo más negro. Aclarando y oscureciendo cada pedazo de "tú" según lo pedía la piel. 
Hoy me volví.
Me volví a cortar respiros y arrancarme suspiros con los tuyos. Hoy me uní a tu ritmo que me empuja y me endulza según se empaña el cristal. Hoy entrecorté de nuevo el bombardeo.
Hoy volvimos a hablar con la piel y menos mal; quizás si charláramos más no llegaríamos a las manos.
Hoy volvimos a conseguir levantar el vello y bajar después los pies al ritmo de los pedales.
Hoy mi piano me volvió a recordar a ti.